En un mundo donde la palabra “amor” se usa con tanta frecuencia, es fácil que pierda su profundidad y verdadero significado. Sin embargo, Jesús nos invita a experimentarlo desde su origen: el amor que viene de Dios y que transforma la manera en que vivimos y nos relacionamos. Este es el amor que queremos cultivar y enseñar en toda la comunidad ECA durante este año.
Cuando Jesús pronunció estas palabras, lo hizo con intención, porque este mandamiento ya era conocido por el pueblo judío: en la ley se enseñaba a amar al prójimo. Sin embargo, Jesús no estaba repitiendo un mensaje antiguo, sino revelando una manera nueva de vivirlo. Se trata de aprender a amar de manera significativa, porque el verdadero amor nace de Él y nos lleva a reflejar su carácter mismo, pues Dios es amor.
“Este mandamiento nuevo les doy: que se amen los unos a los otros.”
Juan 13:34
Jesús llama “nuevo” a este mandamiento porque ya no se trata solo de una enseñanza que se escucha, sino de una vida que se encarna. El amor deja de ser una idea o un ideal y se convierte en una forma concreta de vivir cada día.
Jesús conocía bien a sus discípulos. Sabía que habría diferencias entre ellos, momentos de tensión, desacuerdos y relaciones imperfectas. Aun así, les confió este llamado: ámense unos a otros. No porque sea fácil, sino porque es el camino que forma comunidad y refleja Su presencia en nosotros.
Nuestras familias son la primera y más importante comunidad donde este mandamiento cobra vida. Es en lo cotidiano —en las conversaciones diarias, en los desacuerdos, en la rutina y también en el cansancio— donde tenemos la oportunidad de elegir amar como Jesús nos enseña.
Podemos aprender a escuchar con atención en lugar de interrumpir, a perdonar en lugar de guardar resentimiento, a servir en lugar de exigir y a hablar palabras que edifiquen en lugar de herir.
No necesitamos esperar grandes momentos para vivir este mandamiento. El amor de Jesús se expresa en lo pequeño, en lo cercano y en lo diario.
Por eso, esta semana como familia podemos preguntarnos:
¿De qué manera concreta puedo reflejar el amor de Jesús en las personas que Dios ha puesto cerca de mí?
Oremos:
Señor Jesús, gracias por mostrarnos el verdadero significado del amor. Ayúdanos a vivirlo en nuestro hogar, en nuestro colegio y en cada relación. Que nuestras palabras y acciones reflejen tu corazón. Amén.
Rodrigo & María Helena Yepes
Spiritual Care Coordinator